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Contar calorías ¿Sirve o no?

Contar calorías ¿Sirve o no?

Hoy quiero hablar desde mi punto de vista y mi experiencia si contar calorías para perder o ganar peso realmente sirve.

Ya varias personas me han escrito que si es importante contar calorías o no para algún objetivo en específico que tengas. También qué tan preciso es, o si es mejor únicamente enfocarte en los macronutrientes, pero en esta ocasión quisiera enfocarme al tema de las calorías. Traquear las calorías al principio no sería una mala idea, al contrario podría beneficiar, pero el problema llega cuando se vuelve una obsesión y llegas a creer que todo en tu cuerpo funciona como una simple ecuación matemática. 

Primero vamos a ver qué es una caloría, como algunos saben actualmente estudio un Master en nutrición, dietética y seguridad alimentaria, y justamente en mi clase de bromatología, composición química y valor nutricional de los alimentos veía más a fondo el tema calórico. Como definición una caloría es la cantidad de calor (que es una forma de energía) necesaria para producir un incremento de temperatura de 1 °C en una muestra de agua con una masa de 1 g. Si no has llevado estas clases es confuso.

Para términos más simples es una unidad de medida como los kilos, centímetros, libras, pulgadas, grados, etc. Es una unidad de medida para la energía, es decir cuánta energía te está aportando un alimento, así de simple. Y para ello se requiere de un calorímetro. Sin embargo, es más común estimar la cantidad de calorías en función de la cantidad de proteínas, grasas y carbohidratos que contiene un alimento. (Estas cantidades se pueden determinar mediante análisis químico).

Cuando usamos la palabra “caloría” en relación con los alimentos, por cierto, en realidad nos referimos a kilocalorías. A veces verás las calorías abreviadas como kcal y a eso se refiere. Cuando decimos que un alimento que contiene 50 calorías, técnicamente contiene 50,000 calorías. Pero sería difícil lidiar con todos esos ceros, así que simplemente los separamos.

Al igual que en ese calorímetro, nuestros cuerpos queman alimentos para liberar su calor o energía almacenados. Luego, usamos esa energía para impulsar nuestros procesos biológicos o, si tenemos más energía de la que necesitamos, la almacenamos para uso futuro. Si habitualmente tomamos más energía de la que usamos, aumentamos de peso. Entonces, usamos las calorías como una guía para determinar cuánta energía alimentaria necesita una persona.

A simple vista pareciera que entonces es muy fácil, calculamos cuántas calorías requiere tu cuerpo, utilizando por ejemplo la ecuación de Harris-Benedict, que se las dejo aquí, podrías entonces saber que por ejemplo si necesitas 2000 calorías para mantenerte, y teóricamente para perder medio kilo de grasa por semana necesitas un déficit de 3500 pues con que comas 1500 calorÍas diarias será suficiente. Pero hay muchas variantes en este proceso, y no todo son sumas y restas. 

Supongamos que utilizas una calculadora en una app como lifesum, o myfitnesspal y traqueas tus calorÍas y resulta que ese día comiste 1600 calorías y ya te estás traumando porque no llegaste a tu objetivo, te pasaste. Toma ese número con mucha precaución. El gasto energético varía enormemente de persona a persona. Incluso si tu y yo tenemos exactamente la misma altura, peso, edad y sexo y hacemos exactamente el mismo entrenamiento, puedes quemar 400 calorías más o menos que yo.

Las necesidades energéticas pueden verse afectadas por la dieta, la genética, la composición corporal, las hormonas, las drogas y un millón de otros factores. Y para colmo, esos cálculos en la caminadora, elíptica tu Iwatch, Peloton, que dicen cuántas calorías quemas no son para nada precisas. 

Los números que reflejan las apps de conteo de calorías representan valores promedio para los alimentos. Incluso si estás midiendo o pesando tus alimentos con gran precisión, esta manzana puede ser un poco más dulce que el promedio, ese plátano podría estar un poco menos maduro, esta nuez puede tener un poco más de grasa. Incluso para los alimentos envasados y procesados, el recuento de calorías que se muestra en la etiqueta de Información Nutricional es solo un promedio. Créanme lo veo en mis clases. 

Entonces, ¿cuál es el punto de prestar atención a las calorías?

Una vez que te das cuenta de lo borrosas que son estas cifras, queda claro que realmente no tiene sentido contar cada caloría. Entonces, ¿cómo se supone que sepamos cuánto comer? ¿Podemos confiar en nuestras señales de hambre o saciedad para decirnos si necesitamos comida y cuándo hemos tenido suficiente? Probablemente no.

Hay muchos alimentos disponibles que están diseñados literalmente para anular nuestras señales de saciedad. La publicidad, los malos hábitos pueden desencadenar sentimientos de hambre incluso cuando ni siquiera necesitamos alimento. Para la mayoría de nosotros, decidir cuándo, qué y cuánto comer en el mundo moderno requiere cierta actividad de la corteza prefrontal. Y aquí es donde los contadores de calorías pueden ser útiles.

Solo debes saber que se trata de un estimado, un promedio, una guía que te puede ayudar, pero please no te obsesiones. Ya a partir de esto entonces pasas a la alimentación intuitiva que si quieres tengo un video sobre ello y otro sobre cómo no sobrecomer aquí en mi canal. 

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